[Folletos] Tesis sobre la Guerra de España

Les dejamos a continuación con dos folletos en PDF que compilamos con textos de Agustín Guillamón, ambos  acerca de los acontecimientos del 19 de Julio de 1936 en Barcelona, así como su posterior desarrollo.

De los comités de defensa al análisis de los órganos de poder de la Revolución de 1936 / Los Amigos de Durruti

Tesis sobre la Guerra de España y la situación revolucionaria creada el 19 de julio de 1936 en Cataluña

El decrecentismo y la gestión de la miseria

Por Barbaria

Este texto hace parte de una serie de reflexiones en torno a la relación del ser humano con la tierra en la sociedad capitalista, la oposición radical entre la Tierra y el capital, así como la manera en que la catástrofe ambiental es integrada bajo las categorías del valor. El presente texto intenta no tanto abordar los problemas cada vez mayores a los que se enfrenta nuestra clase con el avance catastrófico del capitalismo ―estos se irán desarrollando más detalladamente a lo largo de la serie―, sino hacer una crítica radical a las perspectivas burguesas, socialdemócratas, de esta catástrofe, que a nuestro entender se sintetizan en la ecología como movimiento parcial y separado.

Indice

  1. La escisión de la naturaleza
  2. Metabolismo natural y metabolismo social
  3. El decrecentismo
  4. Colapso civilizatorio o catástrofe capitalista
  5. ¿Ecofascismo?
  6. Crisis del valor y revolución mundial

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Las sangrientas jornadas del 3 al 7 de mayo de 1937 – Agustín Guillamón

Los decretos de la Generalidad del 4 de marzo de 1937 creaban un Cuerpo Único de Seguridad (formado por la Guardia de asalto y la Guardia civil) y disolvían (en un futuro inmediato) las Patrullas de Control. Tales decretos provocaron la dimisión de los consejeros cenetistas y una grave crisis de gobierno.

En la asamblea de la Federación Local de Grupos anarquistas del 12 de abril de 1937, radicalizada por la invitación realizada a las Juventudes Libertarias y a los delegados de los comités de defensa, se exigió la retirada de todos los cenetistas de cualquier cargo municipal o gubernamental y se creó un comité insurreccional. En esa radicalización habían tenido un papel destacado Julián Merino, Pablo Ruiz y Juan Santana Calero.

El 15 de abril, tras una larga y difícil negociación, Companys y Escorza pactaron personalmente una salida a la crisis y la formación de un nuevo gobierno (con la entrada como conseller del cenetista Aurelio Fernández).

El asesinato de Antonio Martín en Bellver de Cerdaña, el 27 de abril de 1937, supuso la ruptura del pacto tan laboriosamente alcanzado. Escorza puso en alarma a los comités de defensa al desvelar la información sobre un próximo golpe de fuerza del bloque contrarrevolucionario. Escorza hizo saltar la chispa, pero se mostró contrario a una insurrección que consideraba prematura y mal preparada, sin objetivos ni coordinación.

La provocación del 3 de mayo, cuando Eusebio Rodríguez Salas asaltó la Telefónica, movilizó a los comités de defensa, que en dos horas declararon la huelga revolucionaria, se apoderaron de todos los barrios obreros y levantaron barricadas en el centro de la ciudad y en lugares estratégicos. Los comités superiores cenetistas (especialmente Eroles y Asens) intentaron controlar a los comités de defensa, pero fueron desbordados y no consiguieron controlarlos.

La mañana del 4 de mayo Julián Merino convocó una reunión del Comité Regional, consiguiendo que se formase un Comité Revolucionario de la CNT (formado por Merino, Ruano y Manzana) y dos comisiones para coordinar y extender la insurrección. En esa misma reunión se nombró una delegación cenetista, encabezada por Santillán, para negociar en el Palacio de la Generalidad una salida pactada. La CNT jugaba con dos barajas: la insurreccional y la negociadora; Companys (presidente de la Generalidad) y Comorera (secretario del PSUC) sólo jugaban con la baraja de la provocación, con el certero objetivo de conseguir la aniquilación de los insurgentes, la debilitación de la CNT y un gobierno fuerte.

En la tarde del 4 de mayo, los trabajadores revolucionarios barceloneses, armados en las barricadas y dispuestos a todo, no fueron derrotados por el PSUC, ni por ERC, ni por las fuerzas de orden público del gobierno de la Generalidad. Fueron sometidos por los mensajes apaciguadores de la radio. El intento revolucionario de encontrar una coordinación y un objetivo preciso a la insurrección en curso, fracasó. Cuando toda Barcelona era ya una barricada, los obreros en armas fueron vencidos y humillados por las peroratas radiofónicas de los comités superiores cenetistas, y muy especialmente por el discurso del beso de Joan García Oliver.

El 5 de mayo, al mediodía, Sesé, cuando iba a tomar posesión de su cargo de consejero, fue tiroteado desde el Sindicato de Espectáculos de la CNT, al no atender el auto en que viajaba el alto del control de una barricada. Companys, en represalia, ordenó repetidamente a la aviación que bombardease los cuarteles y edificios en poder de la CNT. Los Amigos de Durruti lanzaron una octavilla que intentaba dar unos objetivos concretos a la insurrección: sustitución de la Generalidad por una Junta Revolucionaria, fusilamiento de los culpables de la provocación (Rodríguez Salas y Artemi Aguadé), socialización de la economía, confraternización con los militantes del POUM, etcétera. Los comités superiores desautorizaron inmediatamente esa octavilla, que tuvo la virtud de reavivar la lucha en las barricadas.

Los días 5 y 6 de mayo fueron los de mayor auge de la lucha callejera. Los conatos cenetistas de tregua, o abandono de las barricadas, siguiendo las consignas radiofónicas y de la prensa, fueron aprovechados por el bloque contrarrevolucionario para consolidar posiciones; hecho que a su vez provocó que los revolucionarios reanudaran los combates y se volviera a las barricadas.

El 7 de mayo era evidente que la insurrección había fracasado. Las tropas enviadas desde Valencia desfilaron por la Diagonal y ocuparon toda la ciudad. Empezaron a deshacerse las barricadas. Los comités superiores, en los días siguientes, intentaron ocultar todo lo sucedido, arreglar las actas en proceso de redacción y en definitiva evitar en lo posible la previsible represión estalinista y gubernamental contra la Organización y contra los protagonistas más destacados.

Si hubiese que resumir mayo del 37 en una frase, ésta debería explicar que los trabajadores revolucionarios, armados en las barricadas y decididos a todo, fueron abatidos por los llamamientos al alto el fuego emitidos por la radio: Barcelona fue una insurrección derrotada por la radio.

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Caridad Merceder y otras militantes del PSUC deshaciendo una barricada en las Ramblas

Conclusiones:

Por primera vez en la historia, se dio el caso de una insurrección iniciada y sostenida contra la voluntad de los líderes a que perteneció la inmensa mayoría de los insurrectos. Pero aunque una insurrección puede improvisarse, una victoria no (Escorza); y aún menos cuando todas las organizaciones obreras antifascistas se mostraron hostiles al proletariado revolucionario: desde la UGT hasta los comités superiores de la CNT.

Los comités superiores llegaron a jugar con dos barajas, permitiendo la formación de un Comité Revolucionario de la CNT, al mismo tiempo que se formaba una delegación para negociar en el Palacio de la Generalidad. Pero muy pronto abandonaron la carta insurreccional por los ases del alto al fuego, que aseguraban su futuro de burócratas.

UGT y comités superiores de la CNT, ERC y gobierno de la Generalidad, estalinistas y nacionalistas, todos juntos, convirtieron la hermosa victoria militar de la insurrección, al alcance de la mano (Merino, Rebull), en una horrorosa derrota política. Todos juntos, pero de forma distinta, para desempeñar eficazmente cada uno su papel. Estalinistas y republicanos directamente en las barricadas de la contrarrevolución. Anarcosindicalistas y poumistas en la ambigüedad del quiero y no puedo, del soy pero dejo de ser; los primeros recomendando el cese de la lucha y el abandono de las barricadas; los segundos mediante el “audaz” seguidismo de los primeros.

Sólo dos pequeñas organizaciones, los Amigos de Durruti y la SBLE, intentaron evitar la derrota y dar a la insurrección unos objetivos claros. El proletariado revolucionario barcelonés, esencialmente anarquista, luchó por la revolución, incluso contra sus organizaciones y contra sus líderes, en un combate que ya había perdido en julio de 1936, en el mismo momento en que dejó en pie el aparato estatal y trocó la lucha de clases por el colaboracionismo y la unidad antifascista.

Pero hay batallas perdidas que han de librarse en beneficio de las generaciones futuras, sin más objetivo que el de dejar constancia de quién es quién, advertir el lado de la barricada en que se encuentra, señalar dónde están las fronteras de clase y cuál es el camino a seguir y los errores a evitar.

El lector que quiera ampliar su conocimiento sobre los Hechos de Mayo de 1937 puede hacerlo en el libro Insurrección, editado por Ediciones Descontrol.

Elecciones en España: Una victoria de la democracia es una derrota del proletariado

CON LA IZQUIERDA O CON LA DERECHA, UNA VICTORIA DE LA DEMOCRACIA ES UNA DERROTA DEL PROLETARIADO

Por tercera vez, en el breve plazo de tres años, se han convocado elecciones generales en España. Después de que el gobierno del PSOE, en minoría en el Parlamento y el Senado y por tanto dependiente de alianzas extremadamente frágiles para gobernar, no fuese capaz de sacar adelante los presupuestos generales del Estado durante el pasado invierno, una nueva crisis parlamentaria ha dado como resultado la disolución de las Cortes y la puesta en marcha de otro circo electoral en el que, de nuevo también, todos los voceros y propagandistas de uno u otro signo político repiten hasta la náusea que “todo está en juego”.

Ahora que el bipartidismo está roto (mentira: únicamente el PP y el PSOE tienen opciones reales de gobernar y el resto de partidos aspiran sólo a ser, si acaso, sus muletas) y que un coro de nuevos partidos ha irrumpido en la escena (nueva mentira: a la izquierda del PSOE sólo hay un refrito de la antigua Izquierda Unida y a la derecha del PP una escisión del mismo PP y un viejo partido regional) la democracia española avanza por derroteros completamente inéditos, según afirman los voceros del periodismo hooligan político que los Florentino Pérez y los Roures pusieron en marcha hace unos años como acompañamiento de sus nuevas marcas políticas.

Pero, ¿qué significan realmente estas nuevas elecciones? Aún sin dejarse arrastrar por las campañas publicitarias y por los recursos de marketing político, es imposible pasar por alto que la situación en España está muy lejos de ser normal, si por normalidad entendemos los casi cuarenta años de alternancia pacífica en el poder de PSOE y PP. De hecho, la situación es tremendamente anómala si tenemos en cuenta que el ordenamiento jurídico y político posterior a la Constitución de 1978 se diseñó como copia actualizada del sistema de cambio político de finales del siglo XIX y principios del XX: en este caso, una gran socialdemocracia levantada con los marcos del Bundesbank y los dólares de la Reserva Federal y una amplia derecha que aunaba tanto a los sectores ultras del Régimen de Franco como a las pequeñas burguesías regionales, se disputaron el poder durante varias décadas alternándose para llevar a cabo, en primer lugar, las medidas más acuciantes de modernización económica del país y, después, aquellas que permitiesen a la burguesía nacional competir con sus rivales extranjeros. Este equilibrio, basado en un sistema de turnos naturales, en los que un partido abandonaba el gobierno cuando se volvía incapaz de gestionar la creciente tensión social a que había conducido su política, parecía el más adecuado para un país en el que la burguesía se había negado durante décadas a aceptar incluso las más mínimas reformas sociales que tan buen resultado, en el sentido de apaciguar a los proletarios, habían dado en otros países. Fue un equilibrio surgido del pacto social que realizaron todos los sectores de la burguesía y la pequeña burguesía después de la muerte de Franco, cuando la crisis capitalista mundial de mediados de los años ´70 arrasaba los principales países europeos y americanos… y ha durado, precisamente, hasta que una nueva crisis económica ha golpeado con dureza similar. Fue en ese momento cuando las fuerzas sociales que permanecieron adormiladas durante décadas emergieron con energía renovada. Y fue también entonces cuando se fraguó la crisis política que vivimos hoy y en nombre de la cual se llama de nuevo al voto.

A la derecha, la aparición de Ciudadanos, un partido político que comenzó su existencia circunscrito prácticamente a las ciudades de Cataluña como representante de una pequeña burguesía local, profesional y “cosmopolita” que salía perjudicada por el enfrentamiento entre el gobierno catalán y el gobierno español, como gran fuerza nacional organizada en pocos meses como alternativa a un Partido Popular desgastado por los escándalos de corrupción, es una muestra de la agitación y del malestar que reina entre la pequeña burguesía de prácticamente todas las grandes ciudades españolas, en las que el partido de gobierno (PP o PSOE) ha tomado, durante los últimos diez años, las medidas necesarias para resguardar de la crisis a la burguesía local dejando de lado a los sectores pequeño burgueses que han visto sus negocios hundirse, su nivel de vida caer y, sobre todo, el riesgo de no poder mantener el estatus privilegiado que han ostentado durante tanto tiempo. El “problema catalán” ha dado a esta pequeña burguesía local una proyección nacional, ejemplificando en la incapacidad del gobierno del PP para acabar con las corrientes nacionalistas, todos los males que para esta clase deben ser solucionados.

Más a la derecha aún, la escisión del Partido Popular, dirigida por Santiago Abascal, ha recogido al sector típicamente ultra que tuvo en el PP, hasta hace unos años, una casa que compartir con otros sectores más moderados. Una tupida red de altos funcionarios del Estado, militares de carrera, mandos de la policía, etc., junto con otros elementos patrocinados por la burguesía rentista (la antigua aristocracia reconvertida en parásitos del Estado) han vuelto al enfrentamiento abierto y explícito no sólo contra las fuerzas nacionalistas de Cataluña sino contra el propio Partido Popular y el ordenamiento constitucional de 1978. Este partido, Vox, lejos de ser una corriente de tipo fascista, como se ha apresurado a gritar el conjunto de la izquierda parlamentaria y extra parlamentaria, es una reacción típicamente nacionalista y ultra conservadora que se ha precipitado a la arena política no para imponer su programa, sino para espolear a las otras dos fuerzas de la derecha a ser más duras: les proporciona una fuerza de choque electoral, parlamentaria, mediática… e incluso callejera para llegar allí donde no podían llegar. Es significativo ver cómo organizaciones policiales como Jusapol, creadas bajo la protección de Ciudadanos para organizar a miembros de los tres cuerpos de la Policía como fuerza de presión, han orbitado rápidamente hacia Vox en un exquisito reparto de tareas. Vox no es una amenaza fascista, su programa electoral es exponente de las exigencias más rudimentarias y básicas de la burguesía y como tal representante de la burguesía que se ha animado a hacer explícitas sus exigencias, muestra a los proletarios la cara más dura del enemigo de clase… pero esto no es nada que cuarenta años de democracia no hayan mostrado abiertamente.

A la izquierda, la implosión de Podemos en varios grupos separados, la fragmentación de la corriente de izquierdas fraguada en 2014 y la definitiva convergencia con el PSOE, que después de ser el enemigo a abatir es el hermano al que ayudar contra el “fascismo” de la derecha, es el final lógico para este tipo de formaciones. Entre 2013 y principios de 2014, el periodo de movilizaciones más intensas contra la crisis económica, el esfuerzo combinado de las grandes corporaciones mediáticas e importantes industriales, puso en marcha la marca electoral Podemos, aupándola desde la marginalidad extra parlamentaria hasta los Ayuntamientos de Madrid, Barcelona y Cádiz. La tensión social se recondujo hacia el juego electoral: unos pocos escaños en el Congreso y alguna victoria local sirvieron para desalojar las calles y recuperar la confianza en el juego democrático. Cuatro años después, la clase proletaria sigue soportando sobre sus espaldas el peso de la recuperación económica, los grandes Ayuntamientos en manos de Podemos y sus aliados locales siguen siendo las grandes corporaciones regionales de la gran burguesía, que hace sus negocios con la seguridad de quien sabe que velan por sus intereses día y noche, incluso los aspectos más llamativos de estos negocios, los pelotazos urbanísticos y la reestructuración urbana que necesitan los nuevos tipos de empresas siguen su curso sin interrupciones… mientras que los partidos “del cambio” se han convertido en depredadores voraces que se han adaptado rápidamente al juego político de “la casta”.

En las elecciones del próximo 28 de abril no está en juego un cambio radical de la situación política, económica y social del país. No serán unas “elecciones constituyentes” como ha dicho el líder de Podemos ni una “reconquista” como quiere el jefe de Vox. Más allá de los diferentes programas políticos, de las estridencias mediáticas de cada una de las corrientes que compiten por el voto, hay un denominador común para todas ellas: la defensa de la nación, de la democracia, del sistema electoral y parlamentario. La fragmentación de la izquierda y la derecha en diferentes tendencias refleja tanto las dificultades por la que la burguesía pasa a la hora de organizar sus tendencias como un inmenso esfuerzo por su parte para mantener la estabilidad básica en torno al orden democrático.

El principal foco de tensión, del que se alimentan todos los demás en la sociedad capitalista, es el que existe como consecuencia del enfrentamiento continuo entre la clase proletaria y la clase burguesa. Ante la crisis económica, ante la inestabilidad de las formas constitucionales y políticas, la burguesía en su conjunto lanza una consigna: democracia. El voto, las elecciones, el Parlamento, el respeto a la legalidad, la colaboración entre clases representada por el Estado de derecho, la defensa de la economía nacional, ese es el programa único del conjunto de la burguesía. En la medida en que logra imponérselo a la clase proletaria, que consigue forzarla a dejar de lado la lucha por sus intereses de clase, tanto en el terreno económico más inmediato como en el terreno general de la lucha política, la burguesía (toda la burguesía arropada por sus clases satélites) vence.

El nacionalismo de grupos como Vox, el nuevo “patriotismo” de Podemos, el independentismo de los partidos regionalistas vasco y catalán, llama a los proletarios a unirse en un frente único con la burguesía en defensa de los intereses nacionales, es decir, llama a los proletarios a soportar todos los sacrificios y todas las exigencias que los intereses nacionales les imponen. Y lo hace sobre la base de la participación democrática, de la colaboración electoral entre clases… ¿Frente al “independentismo” racista e indentitario? ¡Democracia! ¿Frente al nacionalismo tradicionalista español? ¡Democracia! ¿Frente al fascismo?… ¡Más democracia!

Mientras que los proletarios acepten este terreno, la burguesía respira tranquila, la democracia es, por el momento, la garantía de su dominio de clase. Y mañana, cuando la tensión social latente comience a salir a la superficie, cuando estas escaramuzas entre corrientes burguesas se transformen en enfrentamientos a una escala mayor, este hábito de participación democrática, de confianza en las instituciones, le será muy útil a la clase burguesa, que logrará debilitar la necesaria reanudación de la lucha de clase proletaria recurriendo ya no a la participación democrática sino a la defensa y salvaguardia de la democracia misma. Con el circo electoral permanente, la burguesía no sólo disipa la tensión social hoy, sino que agudiza la parálisis del cuerpo social proletario, que se hará especialmente aguda cuando la próxima crisis económica vuelva infinitamente más violentas las exigencias que la burguesía le imponga. Entonces, quizá sí, deba recurrir a métodos de gobierno extremadamente autoritarios, deba suprimir realmente las libertades que hoy tolera, deba, en fin, convertir a los proletarios en carne de cañón en cualquier enfrentamiento interburgués. Y para todo ello, el adoctrinamiento democrático, electoral y parlamentario de los últimos cuarenta años le será de gran ayuda.

En el esperpento electoral de estos años, los proletarios no deben ver otra cosa que todas las fuerzas de la clase enemiga coaligadas para imponerle el respeto al Estado burgués, su legalidad y sus instituciones. Cuanto más se habla de democracia, cuando más intensos son los llamados a la participación electoral, más necesita la burguesía que el proletariado se olvide de sus verdaderas necesidades, que sólo pueden ser satisfechas mediante la lucha de clase, para dar su apoyo, en forma de defensa de un candidato u otro, al orden capitalista. Así sucedió en 1978, cuando la crisis económica mundial forzó a la burguesía parapetada durante varias décadas detrás de Franco, a establecer un régimen parlamentario que pudiese facilitar la colaboración entre clases. Y así sucede hoy, cuando una crisis aún más fuerte, ha barrido el orden de entonces.

Para los proletarios de hoy y de mañana sólo hay un dilema: o se acepta el juego democrático y se fortalece con ello el dominio de la clase burguesa, o se lucha sobre el terreno de clase.

¡Por el retorno de la clase proletaria al terreno de la lucha de clase, antidemocrática, antiparlamentaria y antielectoral!

¡Por la reconstitución del partido comunista internacional e internacionalista!

Partido Comunista Internacional (El Proletario) – 20 de abril de 2019

POR LA REANUDACIÓN DE LA LUCHA DE CLASE

Más allá de la extrema derecha

Recibimos y publicamos de Barbaria

El ascenso electoral de Vox en Andalucía ha despertado la «alerta antifascista». Mientras Podemos llama a la creación de un frente popular y Susana Díaz recoge el guante, uno casi acaba olvidando el asesinato de Mbaye, el mantero senegalés al que el Ayuntamiento de Carmena persiguió como a una presa de caza hasta provocarle un infarto. También olvida, casi, los aspavientos de Kichi, el alcalde “anticapitalista”, al defender los puestos de trabajo que proporciona la venta de 400 bombas de precisión para que Arabia Saudí pueda seguir masacrando al proletariado en Yemen. Con la solemnidad de Pablo Iglesias llamando a la unidad antifascista, uno podría olvidar a Pedro Sánchez arrancándose los botones de la camisa para sacar pecho frente a todas las cámaras de Europa con la acogida del Aquarius, para después ir barriendo a los refugiados discretamente bajo la alfombra y acabar anunciando que Libia es, en realidad, un puerto segurísimo al que enviar a los migrantes que no hayan muerto en el naufragio.

Por supuesto que hay diferencias entre Vox y estos personajes. Si no las hubiera, la alternancia política dejaría de funcionar y el sistema parlamentario perdería buena parte de su gracia. Entre Vox y Podemos —como entre Lula y Bolsonaro, Sanders y Trump, Le Pen y Mélenchon— hay una fuerte base común, aquella que te proporciona el reproducir y perpetuar la catástrofe capitalista desde la poltrona parlamentaria, pero sus diferencias son de gran valía para que continúe el juego de marionetas. Por un lado, Podemos y sus “comunistas” chavistas, que amenazan la unidad de España [1], han sido de mucha ayuda a Vox para saltar al Parlamento andaluz. Por otro lado, Vox puede ser de una ayuda inestimable para el frente antifascista de Podemos y el PSOE de cara a las elecciones generales. De ahí que se le dé tantas vueltas a la abstención, se le acuse de todos los males de este mundo y se espolee al ciudadano medio, como a los caballos, para que ejercite sus derechos y elija convenientemente a su negrero. Continue reading

Fascismo y antifascismo

Susanita y la tele han aupado a la extrema derecha al escenario parlamentario. No es casualidad. El pueblo vota y opina siempre lo que le dicen que ha de votar y opinar. El surgimiento de Podemos también fue fruto de los medios de comunicación, para controlar una situación social que se desbordaba.  Lo mismo sucede con el actual auge de Vox.  Los medios son la voz de su amo y del gran capital que les financia. Los  desacreditados, falsarios y  corruptos  socialistas necesitan desesperadamente el espantajo fascista para mantenerse en el  escenario político.

El auge de Vox y de la extrema derecha, acompañado por la deriva fascista del PP y  falangista de Ciudadanos, no debería sorprendernos. Es lo que toca en situaciones de crisis política, económica y social. El fascismo defiende al Estado democrático contra un proletariado que, para sobrevivir, no tiene otro camino que amotinarse contra el ataque  generalizado a sus condiciones de vida y de trabajo. Ahí está el combate de los chalecos  amarillos en Francia. Continue reading

[Publicación] SU CAPITAL #25

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Tristemente el orden reina por doquier gestionado de idéntica forma por la izquierda o la derecha del capital con algunos teatrillos opcionales. El juego parlamentario desgraciadamente sigue cumpliendo su función incluso en lugares donde los proletarios están en permanente agitación contra la burguesía y sus representantes. El triunfo electoral en la finca Mexicana del “progrecito” López Obrador es una muestra de que el proletariado no ha perdido todavía toda esperanza en la política burguesa. Todavía se le puede canalizar debido a su debilidad teórica y de menoría histórica. No debemos olvidar que el debate sobre el parlamentarismo ya se formuló con toda su crudeza en el seno del asociacionismo proletario en la década de 1860 en la propia Francia. Incluso se comprobó lo nefasto de la entrega del proletariado a las supuestas bondades de la democracia directa en la comuna de París en 1871. No existe ninguna posibilidad de que dentro de las reglas del estado burgués las condiciones de vida del proletariado se mejoren o dulcifiquen máxime en un momento de desvalorización de las mercancías y por tanto de máxima desvalorización de la vida en general y de la vida humana en particular.

Solo en el caso de la finca francesa se puede entrever una clara identificación de la política vulgar con los valores de la clase dominante. En consecuencia el proletariado está tendiendo a no participar de las farsas electorales y la mediación. Ninguna organización del partido burgués de la conciliación de clases, la socialdemocracia, realmente ni tiene poder en las urnas ni en las calles. Los proletarios han entendido que el único lenguaje propio de su clase es lo que la burguesía califica como el lenguaje de la barbarie. El vandalismo es el único lenguaje que utiliza el proletariado para comunicarse con sus explotadores y verdugos, cuando no es posible utilizar otros medios más contundentes. Desde el punto de vista burgués esta contestación solo merece ser acallada con represión, porras, tanques y balas. No tienen ninguna legitimidad, porque no tienen ninguna base electoral, claro está ninguna facción burguesa podría defender los intereses del proletariado. Que entre otras cosas son la destrucción de la tortura del trabajo asalariado, sacrosanta base ideológica y sostén material del mundo burgués.

Pero dejemos de ponernos intensos y observemos las señales que los gestores del capital nos dejan con sus acciones. Una de ellas es la espantada de los gestores del capital del ala derecha en la finca española. Después de aburrirnos con toda su poética épica sobre la “patria grande”, “una” y “libre”. Después de preparar leyes despóticas para meter en el talego a todo el mundo. Resulta que se dejan sustituir por la más moribunda socialdemocracia liberal y una amalgama de adversarios heterogéneos, todo quizás porque no quieren comerse el marrón de gestionar su propio desastre capitalistas tan amado y querido. Prefieren que sean otros los que apliquen todos los resortes del estado para aplastar a la “canalla” condenada a luchar. Puede que el reino del orden del capital no sea tan tranquilo en el futuro.

Vertedero asturiano verano 2018

https://sucapital.espivblogs.net/

Ni rojigualdas ni esteladas. ¡Por la independencia de clase contra toda nación!

[Recibimos y publicamos de http://barbaria.net]

No hay mejor imagen para explicar la naturaleza del denominado proceso independentista catalán que la elección de Quim Torra como presidente de la Generalitat. La autodeterminación y la libertad de voto ha terminado por tener a su cabeza a un admirador acérrimo de Miquel Badia (sirva de testimonio el homenaje realizado a los hermanos Badia por parte de Junqueras y Torra), uno de los mayores torturadores y asesinos del proletariado en la Cataluña revolucionaria de los años 30.

No hay ninguna contradicción en todo esto. A fin de cuentas, la libertad de voto siempre ha significado la libertad para hacerse masacrar por nuestra propia burguesía. Ese aspecto de la democracia se ha revelado siempre como un instrumento indispensable para aplastar al proletariado en lucha. Por citar ejemplos de sobra conocidos, la represión y masacres dirigidas por Azaña (Casas Viejas, Arnedo, Alt Llobregat, enero del 33…) hasta la de las fuerzas parapoliciales de ERC dirigidas por Badia, nos revelan esta realidad. Continue reading

Materiales sobre el proceso en Barcelona [1936-37]

Compilamos y publicamos algunos documentos bastante fundamentales para la comprensión y el balance proletario, acerca de uno de los episodios más cruciales en la lucha de nuestra clase durante el siglo XX, en cuyo vórtice se manifestó con potencia la lucha entre revolución y contrarrevolución; y cuya culminación tuvo lugar con los hechos de mayo de 1937.

G. Munis – JALONES DE DERROTA PROMESA DE VICTORIA Crítica y teoría de la revolución española (1930 – 1939)

Paul Mattick – LAS BARRICADAS DEBEN SER RETIRADAS

BILAN nº 41 – PLOMO, METRALLA, CÁRCEL: ASÍ RESPONDE EL FRENTE POPULAR A LOS OBREROS DE BARCELONA QUE OSAN RESISTIR EL ATAQUE CAPITALISTA

Agustín Guillamón – BARRICADAS EN BARCELONA La CNT de la victoria de Julio de 1936 a la necesaria derrota de Mayo de 1937

Gilles Dauvé – CUANDO LAS INSURRECCIONES MUEREN

Revista comunismo #66 – REVOLUCIÓN Y CONTRARREVOLUCIÓN EN LA REGIÓN ESPAÑOLA – AÑOS TREINTA (primera parte)

[Audio- Charla] Biblioteca Alberto Ghiraldo – CICLO ESPAÑA / Contra el mito de la traición

[Publicación] La leonera #1. Contra el trabajo

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A propósito del 1 de Mayo y el 8 de Marzo

Hoy la mayoría de los explotados y explotadas vivimos la explotación de forma natural, parecería que la explotación y la opresión siempre hayan existido, que no pueda existir otra forma de vivir, de relacionarnos entre seres humanos. Vivimos nuestras desgracias como un destino terrible que nos ha tocado vivir. Eso hace que, actualmente, busquemos las soluciones en algo ajeno a nosotros mismos (las promesas de políticos o sindicalistas, la autoayuda, la secta de moda, el psiquiátra…). Continue reading

Atentado en Barcelona: Terrorismo yihadista y democracia, dos banderas de la burguesía

El lunes 17 de agosto una furgoneta accedía a las Ramblas, en el centro turístico de Barcelona, y arrollaba a cuantos peatones encontraba a su paso. El resultado, por ahora, es de trece muertos y más de ochenta heridos. Al poco tiempo el Estado Islámico, ISIS, reivindicaba a través de sus medios de propaganda en Internet la autoría del atentado. Algunas horas después, en Cambrils, una población de Tarragona muy visitada por los turistas durante los meses de verano, un coche deportivo se salta un control policial con la intención de acceder al concurrido paseo marítimo, la policía consiguió detenerlo y matar a los ocupantes. Según las propias fuentes policiales se trató, también, de un intento de atentado de las mismas características que el de Barcelona.

Barcelona y Cambrils se suman así a la larga lista de ciudades donde el terrorismo de matriz yihadista ha actuado en los últimos meses: Niza, Londres, París, Bruselas… y a la serie de ellas donde lo ha hecho con unos medios sumamante rudimentarios respecto a las espectaculares acciones armadas que, por ejemplo en Nueva York en 2001 o en Madrid en 2004, hace años eran el sello de identidad de este tipo de terrorismo. En esta ocasión, los medios de comunicación revelan que los supuestos autores del atentado sufrieron ellos mismos una explosión al manipular, hace pocos días, las bombonas de butano que debían utilizar en la furgoneta del atropello, destruyendo el edificio en el que preparaban su acción.

Desde el primer minuto tras el atentado absolutamente todos los medios de comunicación, representantes políticos, miembros del “mundo de la cultura y el deporte, etc. se han lanzado a proclamar a los cuatro vientos que la respuesta que la población debe dar ante este tipo de atentados es la de la “firmeza y resistencia ante el terror”, el “apoyo a los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado” y la “defensa de la democracia y la libertad” propias de Occidente que la “barbarie terrorista” querría destruir. Como en Londres, París, Manchester… la respuesta que de inmediato se exige a la población es la unión nacional detrás de las banderas de la democracia y la ley, la defensa por lo tanto de la patria, de sus instituciones, de sus cuerpos represivos, de sus intereses políticos y económicos dentro y fuera del territorio nacional, de su ejército destinado en Afganistán, Irak, Líbano o Etiopía para defender las exigencias comerciales de la burguesía española. La exigencia que se lanza es, por lo tanto, la de la colaboración entre clases, la de la solidaridad entre proletarios y burgueses para defender intransigentemente los intereses de estos últimos, identificados sin género de dudas con los intereses de la nación, a la que se presenta atacada por el terrorismo. Continue reading

Más de 200 años de desilusiones no son suficientes

perraka Colgamos a continuación un conjunto de textos aparecidos en el boletín Su Capital (N° 20, 21 y 22), publicado desde el vertedero asturiano. Del cual remarcamos las posiciones revolucionarias, ya que hoy en día continúa siendo una gran tarea a contracorriente la crítica y el combate a todo el flujo de oportunismo, revisionismo y democretinismo reformista-pusilánime al que asistimos. En este sentido saltan a la vista algunos de los casos más conocidos para ejemplificar la podredumbre referida: Grecia con Siryza, España con Podemos, Venezuela con Maduro y en México el EZLN-CNI con su tentativa de incorporarse de lleno al entrismo parlamentarista. El combate contra la socialdemocracia es sin duda una tarea invariante; e ignorarla solo nos conducirá a las trampas de siempre: la derrota, traducida en normalidad ciudadana (explotación brutal en beneficio del Valor). Sirva de paso el compilar algunas capturas de las mejores perlas que la burguesía (aún la más mojigata), podrá encontrar en una de sus estructuras que le ha desempeñado un gran servicio a su favor. [Materiales]  Continue reading

Nuevo boletín: Voladura #0

vola0Ante el empeoramiento de las condiciones de vida, ante las necesidades inmediatas de los explotados, aparecen todas las desviaciones clásicas de la socialdemocracia (la politi­cista por un lado y su falsa oposición economicista por el otro), que con un envoltorio “revolucionario” ofrecen el mismo producto de limpieza que depurará el capitalismo de sus elementos más nefastos (los patrones, la miseria, las desigualdades…) a través de la “democratización”.

En el momento de derrota en que nos encontramos y a fal­ta de una perspectiva revolucionaria estas propuestas ca­lan fácilmente entre el proletariado y aniquilan cualquier tentativa de autoorganización, que tienda al cuestionamien­to de la totalidad del orden social.

PDF: «Voladura» #0