La vía kosovar

Ayer (2008), 20 puntos de análisis:

1. Kosovo es desde 1999 un territorio ocupado por la OTAN y Estados Unidos. Tiene un millón ochocientos mil habitantes, de mayoría albanesa (de religión musulmana). La minoría serbia es de cien a ciento veinte mil habitantes. Con una agricultura de subsistencia, sus principales recursos económicos son, en la actualidad, las subvenciones de la Unión Europea, el trabajo relacionado con la base militar de Estados Unidos, las remesas de los emigrantes y el crimen organizado (armas, drogas, prostitución, robo de coches de lujo), con bandas criminales militares organizadas en toda Europa, para financiar la guerra contra Serbia del Ejército kosovar (KLA) y la subsistencia de sus familias.

2. Kosovo, con el apoyo fundamental de Estados Unidos y Alemania, se ha declarado unilateralmente como un Estado independiente, pero las principales decisiones políticas referentes a gasto público, programas sociales, acuerdos monetarios y comerciales seguirán en manos de la administración de las fuerzas de ocupación de la OTAN y Estados Unidos.

3. El primer ministro de Kosovo, Hashim Thaci, exdirigente del Ejército de Liberación de Kosovo (KLA), mantiene relaciones con sindicatos del crimen (principalmente tráfico de droga, de armas y prostitución) europeos, en estrecho contacto con las mafias albanesas, macedonias e italianas.

4. La ocupación de Kosovo por parte de la OTAN responde a objetivos de política exterior estadounidense. Asegura la militarización de rutas estratégicas de oleoductos y de corredores de transporte que unen Europa occidental con el Mar Negro. También protege el multibillonario tráfico de heroína, que utiliza Kosovo y Albania como lugares de tránsito para los envíos por barco de heroína afgana a Europa occidental. Kosovo es una colonia de Estados Unidos en Europa. Sigue leyendo

Fascismo y antifascismo

Susanita y la tele han aupado a la extrema derecha al escenario parlamentario. No es casualidad. El pueblo vota y opina siempre lo que le dicen que ha de votar y opinar. El surgimiento de Podemos también fue fruto de los medios de comunicación, para controlar una situación social que se desbordaba.  Lo mismo sucede con el actual auge de Vox.  Los medios son la voz de su amo y del gran capital que les financia. Los  desacreditados, falsarios y  corruptos  socialistas necesitan desesperadamente el espantajo fascista para mantenerse en el  escenario político.

El auge de Vox y de la extrema derecha, acompañado por la deriva fascista del PP y  falangista de Ciudadanos, no debería sorprendernos. Es lo que toca en situaciones de crisis política, económica y social. El fascismo defiende al Estado democrático contra un proletariado que, para sobrevivir, no tiene otro camino que amotinarse contra el ataque  generalizado a sus condiciones de vida y de trabajo. Ahí está el combate de los chalecos  amarillos en Francia. Sigue leyendo

Combate por la historia

El ser precede a la conciencia. Dicho de otra forma, la conciencia es un atributo del ser. Sin una teorización de las experiencias históricas del proletariado no existe teoría revolucionaria, ni avance teórico. Entre la teoría y la práctica puede existir un lapsus de tiempo, más o menos largo, en el que el arma de la crítica se transforma en la crítica de las armas. Cuando un movimiento revolucionario hace su aparición en la historia rompe con todas las teorías muertas, y suena la hora anhelada de la acción revolucionaria, que por sí misma vale más que cualquier texto teórico, porque pone al descubierto sus errores e insuficiencias. Esa experiencia práctica, vivida colectivamente, hace estallar las inútiles barreras y los torpes límites, fijados durante los largos períodos contrarrevolucionarios. Las teorías revolucionarias prueban su validez en el laboratorio histórico.

Conocer, divulgar y profundizar en el conocimiento de la historia revolucionaria, negando las falacias y deformaciones esculpidas o escupidas por la “sagrada” historiografía burguesa, desvelando la auténtica historia de la lucha de clases, escrita desde el punto de vista del proletariado revolucionario, es ya, en sí mismo, un combate por la historia, por la historia revolucionaria. Combate que forma parte de las luchas de clases, como cualquier huelga salvaje, la ocupación de fábricas, una insurrección revolucionaria, “La conquista del pan” o “El Capital”. La clase obrera, para apropiarse de su pasado, ha de combatir las visiones socialdemócratas, neoestalinistas, catalanistas, liberales y neofranquistas. El combate proletario por conocer su propia historia es un combate, entre otros muchos más, de la guerra de clases en curso. No es puramente teórico, ni abstracto o banal, porque forma parte de la propia conciencia de clase, y se define como teorización de las experiencias históricas del proletariado internacional, y en España debe comprender, asimilar y apropiarse, inexcusablemente, las experiencias del movimiento anarcosindicalista en los años treinta. Sigue leyendo