“DEBERÍAN ESTAR MUY, MUY NERVIOSOS” *

No hay peligro de que en cualquier momento pueda estallar una guerra entre Estados Unidos y Corea del Norte (excepto accidentalmente; una posibilidad que no puede ser enteramente descartada). Pero, es significativo el hecho mismo de que los líderes de esos países amenacen abiertamente con usar armas nucleares, con embarcarse en una guerra total y causar la destrucción de un pueblo entero. No es sorprendente escuchar ese lenguaje furioso por parte del gobierno de Corea del Norte. Ha estado encubriendo su debilidad con fanfarroneos desde cuando podemos recordar. Pero es bastante alarmante que no suene sorprendente que el gobierno de Estados Unidos afirme la posibilidad de la destrucción total de un país. Por supuesto algunas cejas se levantaron pero no hubo un masivo grito global ante la locura total de ese escenario.

Ninguna guerra nuclear es inminente pero la guerra de palabras con Corea del Norte sirve para vacunarnos contra la idea de que eso es inconcebible. Nos están acostumbrando a la idea de que “el interés nacional” podría requerirlo, de que quienes se resisten a ello son débiles ó traidores. Es un signo más de la creciente trayectoria destructiva del mundo capitalista. Sigue leyendo

Bueyes, burros y dragones

Recientemente tuvo lugar una discusión interesante en la lista de discusiones Meltdown, entre Mac Intoshde Perspectiva Internacionalista (PI) y GS, un participante de Meltdown. Comenzó sobre la democracia, continuó con el derrotismo revolucionario y terminó con Mac Intosh suspirando al decir que le resulta incomprensible que GS pudiera afirmar que, en tal guerra, uno debería elegir un campo imperialista contra el otro y seguir considerándose revolucionario internacionalista. A lo cual GS replicó que él tampoco se puede imaginar, porque considera fuera de toda discusión, el que cualquier persona cuerda no esperara ardientemente que la Alemania Nazi fuera derrotada. ”Me rindo” escribió, y así terminó.

Fuera del hecho de que ningún escenario creíble puede ser concebido, en el cual Alemania hubiera podido ganar la guerra, las consecuencias de tal resultado improbable son desconocidas: aquí estamos en la historia alternativa, en la cual, la exterminación global de razas enteras es tan probable como un levantamiento global, o cualquier otra cosa entre esas alternativas. Intrigante a lo mejor, pero no me parece muy relevante para nuestra realidad. Sigue leyendo

¡Qué reviente la economía!

Apuntes críticos contra la dictadura de la economía y por una práctica para librarnos de ella.

La economía, se nos dice, es la categoría de la vida social referida al área de administración y gestión del producto de la actividad humana, resultado natural de la actividad social. La economía así entendida poseería un carácter neutral y sólo sería una categoría de la vida social referida a la gestión, por lo general cuantitativa, de este resultado de la actividad humana. Pero esta perspectiva neutral de la economía como la mera cuantificación y gestión del producto de la actividad humana oculta el hecho de que lo que caracteriza actualmente a esta esfera de lo social es en realidad la esfera referida a la administración y gestión de la producción de un sistema en particular: el sistema productor de mercancías, el capitalismo.

La realidad capitalista, el mismo movimiento que enajena al humano de su actividad y del mundo en el que habita, fragmenta esta realidad en esferas separadas y aparentemente autónomas. Pero cuando una conciencia crítica lo suficientemente incisiva descubre que en la lógica del Capital la esfera de la economía no es sólo lo más importante sino que la única importante, revela a su vez que es ésta la que determina todas las demás, su autonomía es sólo aparente, porque en realidad están determinadas por las necesidades de la economía en expansión.

En su expansión, esta economía transforma el mundo, pero lo transforma únicamente en mundo de la economía (Debord). No hay esferas que puedan existir independientemente de las relaciones sociales en las que se producen, y nuestras relaciones sociales en particular están determinadas por la imposición de la economía. Sigue leyendo

Corea del Norte: desarrollo del capitalismo nacional

¿Debemos los proletarios tomar parte en la contienda de “Corea del Norte vs Estados Unidos/Japón/Corea del Sur”? Definitivamente NO, puesto que involucrarse para respaldar a cualquiera de los dos bandos responde a una disputa inter-capitalista ajena a nuestros intereses históricos como clase explotada. La revolución que necesitamos para destruir al Capital, no puede en forma alguna, atravesar por el apoyo a algún Estado nacional.

El Juche tiene como base el marxismo-leninismo (ideología creada por Stalin), éste se adereza con una filosofía antropocéntrica, un misticismo nacional y el “Songun” (dar prioridad central al militarismo). Todos estos principios son construidos y entrelazados desde una retórica religiosa y paternalista.

Detrás de todo el espectáculo fetichista de la hoz y el martillo que imperó en los llamados países socialistas, donde numerosos líderes de partido, diputados y presidentes vociferaban desde sus tribunas (adornadas con banderas rojas) discursos “contra el imperialismo”, “contra el capitalismo” o “a favor de la lucha armada”, prevalecieron y exaltaron con vehemencia los mismos mecanismos, ideologías y estructuras que componen la sociedad del Capital: la patria, la nación, la cultura, el trabajo, la escuela, el progreso, el desarrollo, la industria, el ejército, la familia… ¡la democracia! Ésta fórmula se repite nuevamente en en la RPDC (República Popular Democrática de Corea).

Corea del Norte no trastocó ni un ápice la estructura de la sociedad mercantil generalizada, puesto que no hubo ninguna revolución, sino por el contrario, solo un recambio que consistió en reformas sobre la distribución y gestión del Capital desde el Estado.

Kim Jong Il justifica el capitalismo “argumentando” que: “el Estado socialista necesita realizar el comercio exterior, dada la condición de que el comunismo no ha triunfado aún en escala planetaria y existen fronteras”. No obstante, un sistema que defiende fervientemente el nacionalismo se encuentra en absoluta contraposición a toda tentativa y perspectiva de revolución mundial.

El “internacionalismo” al que hacen referencia los líderes de la RPDC es un resquicio de la III Internacional, pues se basa en la diplomacia, cooperación y solidaridad entre Estados, lo cual nada tiene que ver con el interés del proletariado por la revolución mundial. Hecho que no dista mucho de la concepción de las Naciones Unidas, es decir, del internacionalismo entendido como la suma de nacionalismos que se tienen un respeto entre sí y que confluyen en bloques y alianzas, para fortalecer al capitalismo.

La crítica radical del Capital afirma sin tapujos que la RPDC es un bastión tan capitalista como cualquier otro país del globo; por lo que resulta importante clarificar este hecho y combatir toda la amalgama ideológica que se materializa mediante todos los partidos socialdemócratas y pseudo “comunistas” que pretenden llevarnos al sempiterno atolladero de la defensa del Capital nacional y su progreso, junto a la mezquina guerra imperialista.

PDF: DOSSIER COREA DEL NORTE…

El KAPD y el movimiento proletario

Jacques Camatte: El KAPD y el movimiento proletario

Jacques Camatte – 1971

Traducido por C. M., miembro de Colectivo Germinal

El partido comunista de Alemania (KAPD) es una de las corrientes más interesantes del movimiento obrero alemán. Es el punto de llegada de un proceso de ruptura del proletariado con la socialdemocracia que se produce desde finales del siglo XIX y que se amplificó con la acción de la guerra y la revolución rusa. Esta última había visto la generalización de una forma política nueva aparecida en 1905, el soviet (o consejo). Asimismo, el movimiento revolucionario alemán se manifestó mediante la constitución de consejos de marinos y soldados, primero en Kiel y más tarde en toda Alemania. Pero la generalización de una forma de organización más o menos superficial, el consejo, contribuyó en un primer momento a ocultar el fenómeno profundo: el intento de encontrar un comportamiento que fuera realmente proletario y comunista y que fuera más allá de las viejas formas legadas por un estadio en que el proletariado estaba poco desarrollado.

Sin embargo, lo que iba a mantenerse en la apariencia era el fenómeno
superficial, la reivindicación de los consejos que pudo imponerse más tarde con la del partido. Lo que se mantendría al final sería la imagen de un partido comunista alemán con todas sus debilidades, sus incertitudes, sus torpezas, mientras que el fenómeno profundo sería ocultado, enterrado, casi aniquilado. Es así cada vez que la victoria no puede ser alcanzada; se colma así toda ruptura (brecha) momentánea en el ciclo de las luchas de clase. Por ello mismo, antes de presentar las posiciones del KAPD en relación con el movimiento proletario actual, es preciso hacer un breve relato histórico. Sigue leyendo

Para una comunicación entre proletarios

Apuntes para una comunidad en lucha

Para nosotros comunicar tiene que ver con poder transmitir emociones, mensajes, y hechos que experimentamos diariamente y que son parte de nuestra vida cotidiana. Tiene que ver con nuestra capacidad de traducir la insatisfacción con esta vida aburrida y miserable. Con poder romper ese aislamiento que nos mantiene impotentes, y descubrir que nuestras realidades son parte de un mismo tejido, de una misma clase. El cuestionamiento en torno a la comunicación es crucial para ejercer una práctica viva como comunidad. El individualismo ha impactado nuestras relaciones sociales al punto de que nuestra comunicación ha sido suplantada por los medios masivos de comunicación, los celulares touch y las redes sociales de internet. Ante esto, debemos recalcar que existe un mundo tras ese espectáculo de superficialidad y plástico, que es todo aquello que tenemos en común en nuestras realidades y que la televisión nos esconde. Partiendo de esta base, una comunicación que apunte a la comunización de la vida debe partir por establecer los puntos de lucha que los proletarios poseen en común.

Cada día que pasa bajo la tediosa rutina por sobrevivir en este mundo capitalista nos hace encontrarnos ante la urgencia de poder visibilizar nuestros conflictos comunes, y de poder aunarlos en un UNICO conflicto social ; vemos a la tierra y sus recursos naturales saqueada por un sistema económico que extrae recursos a un ritmo cada vez mayor, producto de un progreso tecnológico orientado al dominio y a la ganancia de los ricos que no parará hasta que las consecuencias para nuestro entorno sean desastrosas. Nuestra tiempo y energía arrebatados por el trabajo que nos chupa cual vampiro el tiempo que podríamos dedicar al regocijo de nuestros hijos, al desarrollo de relaciones humanas autenticas, o simplemente al disfrute de nuestra creatividad. La educación de nuestros hijos orientada a la adaptación de un sistema que los transformará en futuros esclavos de esta mundo según su capacidad de pago. Nuestra capacidad de sobrevivir dependiendo de la taza de cesantía de la economía de turno. Nuestras pensiones vergonzosamente arrebatadas por empresas multinacionales que ganan dinero a costa de nuestro tiempo y sacrificio. Nuestros alimentos manipulados con químicos que nos envenenan poco a poco. Nuestra salud despojada de nuestros cuidados comunitarios y solidarios en manos de quienes se enriquecen con nuestro sufrimiento. Nuestra situación es indigna. Nuestra vida no nos pertenece, nos la robaron. Sigue leyendo

La miseria del tiempo capitalista

Apuntes críticos sobre el tiempo-mercancía [1]

El proyecto revolucionario de una sociedad sin clases, de una vida histórica generalizada, es el proyecto de la descomposición de la medida social del tiempo en beneficio de un modelo lúdico de tiempo irreversible de los individuos y de los grupos (…). Es el programa de una realización total en el entorno del tiempo del comunismo que suprime “todo lo que existe independientemente de los individuos”. G. Debord

El tiempo es de aquellos conceptos que todos experimentamos pero que nadie puede definir certeramente. En nuestra época, podemos decir que por sentido común lo único que podríamos decir sobre el tiempo es que éste posee un carácter lineal, o sea que avanza hacia algún lado, y aunque no sepamos muy bien hacia donde, solo sabemos que transcurre y nosotros con él. Si investigamos, evidenciamos que este carácter lineal o progresivo del tiempo proviene de un origen profundamente teológico. La concepción del tiempo progresivo que poseemos actualmente, deviene fundamentalmente de la concepción que el Judaísmo, y posteriormente el Cristianismo le imprimió al tiempo a través de la instauración de los conceptos de origen y fin de los tiempos. Si bien podemos decir que el cristianismo y las demás creencias han ido en franca retirada del mapa religioso/ideológico, con el pasar de los siglos la noción de tiempo lineal es uno de los conceptos más fuertemente secularizados en la cultura moderna. La noción de tiempo que conocemos hoy deviene principalmente de los relatos bíblicos, donde la humanidad transitaba desde la tierra prometida hacia la vida eterna. Esta noción teológica del tiempo influyó en la concepción de una historia lineal que deviene siempre en un progreso hacia algo mejor, separando la unidad cíclica del tiempo cósmico, en las categorías de pasado, presente y futuro. Sigue leyendo

Venezuela : Capitalisme et Lutte de Classes

Les trois prises de position qui suivent ont été publiées entre 2013 et 2015 par divers camarades de lutte. Bien que deux années se soient écoulées depuis, nous sommes convaincus de ce que leur contenu ne manque pas d’actualité, et tout au contraire, le bilan qui y est fait correspond assez à ce qui se passe dernièrement dans la région des Caraïbes.

Comme chacun le sait, les matériaux que nous publions sur ce blog ont toujours eu pour objectif de s’écarter de la roue idéologique qui est présente tout autant dans les médias de gauche que de droite. Si notre réalité locale nous dépasse généralement, par conséquent ce qui se passe en dehors de nos frontières encore plus. Cependant, se limiter à abandonner tout effort pour susciter des critiques, à les divulguer et les discuter, n’a pas de raison d’être. Des contributions comme celles-ci ne doivent pas être comprises comme étant définitives, mais bien comme des efforts qui font partie d’un processus continu, comme de simples (mais nécessaires) contributions pour forger nos propres alternatives de lutte, autonomes et véritablement révolutionnaires à partir de la critique radicale. De toute évidence, donner une réponse précise à toutes les implications concernant le terrain pratique de la lutte, ainsi que les innombrables tâches que comporte son organisation, tout cela ne sera pas résolu en quelques lignes écrites, ni ne s’obtiendra mécaniquement ou à court terme, et encore moins avec volontarisme et immédiatisme. Les échecs et les revers constants doivent se produire dans les rues pour entrevoir les progressions.

Pendant ce temps, décrivant un peu la question que nous abordons, il nous semble pertinent de souligner et de résumer les éléments suivants : se placer sous la bannière du faux antagonisme « impérialisme yankee contre démocratie socialiste latino-américaine », c’est accepter aveuglément de se précipiter dans le vide, c’est prendre part à un simulacre d’opposition qui va nous conduire inévitablement à ce que les choses restent en l’état (ou qu’elles deviennent pires qu’auparavant). C’est pour cela que lorsque nous brandissons la consigne « Ni chavisme ni opposition », nous ne sommes pas en train d’utiliser un simple slogan perturbant, loin de là, nous sommes en train d’exposer sans détours une réalité qui a été mystifiée et déformée pendant des années par toutes les fractions de la bourgeoisie.

L’autoproclamée révolution bolivarienne n’est pas le moins du monde opposé au capitalisme. Le socialisme du XXI° siècle, c’est du réformisme tout court, encadré dans la continuité des tâches démocratiques bourgeoises, à savoir : la défense de l’économie, de la valeur, de l’État, de la nation, du progrès développementaliste.

De plus, ni Hugo Chavez ni Maduro n’ont été des dictateurs fascistes, tout au contraire, ils sont aussi démocrates que leurs homologues exigeant « la libération des prisonniers politiques au Venezuela » (évidemment en se référant exclusivement aux prisonniers de la MUD). Tous les citoyennistes, conservateurs, démocrates qui cyniquement et hypocritement s’indignent et dénoncent la répression policière menée par le gouvernement bolivarien, simultanément dans « leurs propres pays », agissent aussi comme complices, dénonciateurs, commanditaires et même participants directs à la répression et au massacre des prolétaires précaires, paupérisés et marginalisés qui luttent contre l’exploitation et le pillage effectué par les entreprises pétrolières, gazières et minières.

La lutte révolutionnaire que nous revendiquons pour détruire le Capital doit s’opposer dans la même veine à tous les États nationaux, en les réduisant à moins que des décombres ; indépendamment de l’adjectif qui les caractérise, l’idéologie qu’ils proclament, ou le personnage ou le groupe qui est à la tête ; ceci est une affirmation incontournable de notre programme historique.

[Materiales]

PDF: Venezuela : Capitalisme et Lutte de Classes

Text: Venezuela : Capitalisme et Lutte de Classes

Las barricadas deben ser retiradas – Paul Mattick

1937; El fascismo de Moscú en España

El 17 de mayo de 1937 la C.N.T.-F.A.I. de Barcelona emitía la siguiente orden: “¡Las barricadas deben ser retiradas! Las horas de crisis han pasado. Hay que restablecer la calma. Pero están circulando rumores por la ciudad que contradicen los informes de una vuelta a la normalidad como la que ahora estamos ordenando. Las barricadas están contribuyendo a esa confusión. Ya no necesitamos las barricadas ahora que la lucha ha acabado. Las barricadas no tienen objeto ahora, y la continuación de su existencia puede dar la impresión de que deseamos volver al anterior estado de cosas —y eso no es verdad. Camaradas, cooperemos en el total restablecimiento de la vida civil normal. Todo lo que la impide volver a la normalidad debe desaparecer.”

Y entonces comenzó la vida normal es decir, el terror de los fascistas de Moscú. El asesinato y el apresamiento de los obreros revolucionarios. El desarme de las fuerzas revolucionarias, el silenciamiento de sus periódicos, emisoras, la eliminación de todos los puestos que habían alcanzado con anterioridad. La contrarrevolución triunfaba en Cataluña, donde, como aseguraban a menudo los líderes anarquistas y del POUM, se avanzaba hacia el Socialismo. Las fuerzas contrarrevolucionarias del Frente Popular fueron bien acogidas por los líderes anarquistas. Las víctimas aclamaban a sus verdugos. “Cuando hubo un intento de hallar una solución y restablecer el orden en Barcelona”, leímos en un boletín de la C.N.T.: “la C.N.T. y la F.A.I. fueron las primeras en ofrecer su colaboración, fueron las primeras en pedir el alto el fuego e intentar la pacificación de Barcelona. Cuando el Gobierno Central asumió el orden público, la C.N.T. estuvo entre las primeras organizaciones que pusieron a disposición de los representantes del orden público todas las fuerzas bajo su control. Cuando el Gobierno Central decidió enviar fuerzas armadas a Barcelona con el fin de controlar las fuerzas políticas que no obedecían a las autoridades públicas, la CNT fue una vez más la única en ordenar a todos los distritos facilitar el paso de aquellas fuerzas, para que pudieran llegar a Barcelona y restablecer el orden.” Sigue leyendo

Marx contra el Estado

Marx contra el Estado

El carácter de la Comuna

La mayor objeción a Marx sobre la cuestión del Estado y el parlamentarismo, recae en el Manifiesto del Partido Comunista (publicado en el año de 1848), el cual en la parte final aboga por la toma del Estado, haciendo a la par concesión a la burguesía “radical” en Alemania. Sin duda tales posiciones contenidas en ese libelo han sido puestas en tela de juicio por la Historia, por lo que encontrarles una justificación sería absurdo. No obstante, limitarnos a una simplona crítica sin comprender el contexto histórico en que se escribió, nos llevaría a estancarnos en un ámbito meramente superficial o en el peor de los casos, en un reducto puritano e ideológico.

El manifiesto de Marx y Engels, fue un proyecto realizado a petición de la Liga de los Comunistas, una organización conformada desde antes que ellos participaran en ésta. Muchas de las organizaciones comunistas de aquel entonces, habían sido incapaces de romper de lleno con muchas concepciones socialdemócratas, incluyendo la que concierne al Estado. Marx y Engels no estaban exentos de acuñar posiciones erróneas propias de su época. Toda esa situación, generó un terreno de cultivo apto para la separación entre reformistas y revolucionarios.

«Debemos subrayar aquí que las oscilaciones y ambigüedades de Marx y Engels, con respecto a la Socialdemocracia misma, contribuyeron a su obra contrarrevolucionaria. En efecto, durante años las fundamentales críticas programáticas efectuadas por ellos no fueron dadas a publicidad, haciéndose los propios Marx y Engels cómplices de este ocultamiento, por razones de “oportunidad”: las críticas públicas y hasta la ruptura formal con esa organización fueron postergadas “para más adelante”. A la muerte de Marx, como es sabido, Engels se compromete mucho más con la política programática y organizativa de la socialdemocracia, llegando a apoyar la práctica organizativa de esa organización burguesa para los obreros y hasta a darle su toque de “autoridad” para expulsar a los mejores militantes clasistas: es el caso de “Die Jungen” » [1].

Tal error ha tenido un peso histórico trascendental (reflejado principalmente desde la II y III Internacional), el cual hasta la fecha ha sido muy bien explotado por los revisionistas y oportunistas de toda calaña, no solo contribuyendo así a la mitificación, sino también empantanando la discusión revolucionaria y exacerbando la falsa dicotomía marxismo/anarquismo. Sigue leyendo

Boletín La Oveja Negra #46

-¡Abajo el trabajo doméstico! [Exponer el trabajo doméstico como un atributo natural de las mujeres es un mito necesario para el sotenimiento del Capital que, además del trabajo asalariado, depende también del trabajo no remunerado realizado por las mujeres en los hogares.] -¡Higui a la calle! [Presa por defenderse de sus agresores y por ser mujer, lesbiana y pobre.] -Memoria: «вниз с войной!» [«¡Abajo la guerra!» gritaban miles de mujeres en los mítines y manifestaciones aquel 8 de marzo de 1917.] -Dias de precariedad y reestructuracion. [A un año desde que Macri asumió la presidencia: ajuste, despidos, suspenciones.]

PDF: “La Oveja Negra” #46

Guerra de Clases 05/2016: Sobre la muerte de Fidel Castro

La televisión nacional cubana anunció el pasado 26 de noviembre de 2016 la muerte de Fidel Castro, a la edad “venerable” de 90 años. Este viejo chapado a la antigua contra-revolucionario será célebre tanto en Cuba, donde un luto nacional de nueve días fue decretado, así como en el mundo entero por la izquierda internacional burguesa, de izquierda y de extrema izquierda.

Aportamos aquí nuestra pequeña piedra al edificio de la crítica comunista reproduciendo un texto (que hemos igualmente traducido al inglés y checo) publicado en 1990 en la revista central de Grupo Comunista Internacionalista (GCI) que denuncia la naturaleza y el carácter inminentemente contra-revolucionario del partido “Comunista” Cubano, los “barbudos”, y su “Líder Máximo”: Fidel Castro…

Al mismo tiempo queremos reafirmar que nunca han existido los “países comunistas” en el mundo y en la historia. La URSS así como sus países satélites de Europa del Este, China o Vietnam, Albania o Nicaragua, Corea del Norte o Camboya y en la actualidad Venezuela, Bolivia, Ecuador o Rojava, no han hecho más que representar y representan en los comienzos del siglo XXI el mito grosero del “socialismo en un solo país”, queridos por los marxistas-leninistas y por los stalinistas de todo pelaje ¡Todos son capitalistas de pies a cabeza! Porque ahí donde existe el trabajo asalariado, está también inevitablemente el Capital y no puede ser de otra manera porque existe una vestidura ideológica “marxista”, una reorganización de la burguesía a través de un partido político y un Estado y sus esfuerzos (sin ninguna oportunidad real de tener éxito) para dar otra forma a los capitalistas de mercado, de la competencia y el valor. Sigue leyendo

Carta a los amigos “rojavistas”

Después de leer el segundo texto que presentamos “Carta a los amigos rojavistas”, algunos dirán que no aporta nada de nuevo al debate. Es posible. Pero desde nuestro punto de vista, representa un excelente resumen del argumento desarrollado hasta el presente. Publicado en mayo de 2016 bajo la firma de TKGV, llamó nuestra atención por su claro razonamiento y su vista crítica bien estructurada contra el apoyo actual a la moda con la “región autónoma de Rojava”. Como compartimos las posiciones que aquí son desarrolladas, y como no es el primer texto critico que publicamos sobre esta cuestión, ni la primera introducción que escribimos de este tema, probablemente no es necesario explicar a más detalle nuestra posición. Referimos a los lectores a las entradas más antiguas en nuestro blog que les darán una idea más compleja acerca de esta problemática. En lugar de eso, queremos poner en cuestión dos puntos del texto, dos temas ligados a la “cuestión de Rojava”, pero más generales y entonces de cierta manera más importantes.

El primero concierne a los “amigos rojavistas”, es decir a aquellos a quienes la carta está dirigida. Los autores presuponen que hay en el movimiento revolucionario algunos grupos donde los militantes se engañan con la cuestión de Rojava, mientras que en otros temas sus posiciones son de carácter comunista/anarquista.

Y bien, no es exactamente eso que vemos a nuestro alrededor. En realidad, la mayor parte de esos grupos o individuos que apoyan la cuestión de Rojava no están ni mal informados ni se equivocan en su evaluación de esta cuestión particular. Al contrario, su apoyo a Rojava sigue la lógica de sus posiciones como un todo. Es su incomprensión de las cuestiones esenciales del movimiento revolucionario (qué es el Capital y el Estado y entonces cuál es el objetivo de la revolución) que les hace apoyar el proyecto de Rojava.  Sigue leyendo

Boletín La Oveja Negra #45

Chubut: comunidades mapuche en conflicto. -San Juan: derrame, represión, derrame. -Continuidad de la guerra social en México. A 97 años de la Semana Trágica. -Acerca de  los hechos de 1919, una de las huelgas insurreccionales más largas y también sangrientas ocurridas en territorio argentino. -A 97 años de la Semana Trágica (versión extendida).

PDF: “La Oveja Negra” #45

Rojava y el Capitalismo

(Extraído de: Proletarios Internacionalista)

Rojava y el Capitalismo

Presentación

“Rojava y el Capitalismo”, tal y como señala el subtítulo que acompaña al texto que presentamos, es un «informe de una reunión organizada por compañeros internacionalistas originarios del Kurdistan», realizada en París en mayo de 2016. En este documento, a total contracorriente del bombardeo publicitario y espectacular de “la revolución de Rojava”, los compañeros realizan una clara denuncia de esa “revolución” identificándola claramente como la contrarrevolución. Tiene además el interés de sintetizar las diferentes experiencias de luchas acontecidas en la región Kurda en las décadas pasadas. El documento en castellano no se hizo público hasta finales del año 2016, y pese a todo creemos que su difusión ha sido bastante limitada, por lo que hemos considerado fundamental colaborar en la difusión de un material tan importante.

Antes de dar paso al texto queremos recordar que hace un año y medio desde Proletarios Internacionalistas publicamos un material titulado “Guerra social y telaraña imperialista en Siria 2010-2015” en el que hacíamos un análisis y balance de la potente lucha proletaria acontecida en Siria en esos años y su transformación en guerra imperialista. Englobado en el análisis profundizábamos en las particularidades de la lucha en Rojava, subrayando los esfuerzos de nuestra clase por imponer sus necesidades y cómo los mismos eran neutralizados y liquidados por ciertas fuerzas que eran presentadas al resto del mundo como “revolucionarias”. Desde entonces el desarrollo de la “revolución” no ha hecho más que clarificar lo que allí denunciábamos, el papel liquidacionista del PYD, el PKK y la ideología cristalizada y proyectada por esas fuerzas. Así es, desde que escribimos ese texto la “revolución de Rojava” no ha hecho más que consolidarse en el capitalismo mundial, aumentando sus acuerdos, negocios y compromisos con los Estados gendarmes. La colaboración a todos los niveles con esos Estados ha dado saltos cada vez más cualitativos. En esa coyuntura, el beneplácito que dio la “revolución” a la construcción de nada menos que tres bases militares de EE.UU es algo que no podemos dejar de apuntar. Una se encuentra justo en la frontera con Turquía, entre Kobane y el río Eufrates; otra en la ciudad petrolera de Rmeilan (Hasaka); y la tercera en la aldea de Sehbet en el sureste de Kobane. Desde el año pasado dos de esas bases están ya operativas, con todo lo que supone como arsenal represivo del capital. Por supuesto como contrapartida EE.UU ha incrementado su ayuda logística, militar y financiera al Estado de Rojava, además claro está de pagarle las tierras donde construyó las bases. Sigue leyendo

ES ASÍ COMO SE VE LA DEMOCRACIA

Quedan varias preguntas después de estas elecciones. Como por ejemplo: ¿El nuevo presidente de los Estados Unidos es un psicópata o un sociópata? Sea cual fuere el diagnóstico correcto, no se puede negar que estas elecciones dan testimonio de un considerable aumento del descontento, del desasosiego y la inquietud en un amplio sector de la población norteamericana. Trump ganó, añadiendo a los votos tradicionalmente republicanos, muchos votos de la clase trabajadora blanca, que en elecciones anteriores había votado por Obama o no había votado. Pero no exageremos su atracción: sólo un cuarto del electorado votó por él; sus oponentes tuvieron, de hecho, por lo menos un millón de votos más pero, como se sabe, él ganó en el Colegio Electoral. ”Es así como se ve la democracia”, como gritaban quienes protestaban (con ironía involuntaria) en las calles de Estados Unidos, mientras que ellos eran perseguidos por los protectores armados del Estado democrático. Hay buenas razones para el descontento, el desasosiego y la inquietud de la clase trabajadora en Estados Unidos. A raíz de la agudización de la competencia en el mercado laboral global y la imparable marcha de la automatización, más y más gente no sabe si va a tener un trabajo el día de mañana y en qué condiciones. El desempleo oculto es desenfrenado. Crece la brecha entre los ricos y los pobres. La guerra y la pobreza crean en el mundo una corriente interminable de refugiados. Los desastres ambientales son cada vez peores y más frecuentes. Y no va a mejorar en adelante. De acuerdo con estudios recientes, la pobreza y la inseguridad se incrementarán bruscamente en los próximos años en Estados Unidos [1].

Se podría pensar que esto sería tierra fértil para la izquierda. Pero es la derecha la que conquista la imaginación de las masas. La derecha con un disfraz anti-elitista. Por supuesto, Trump no atrae sólo a la clase trabajadora. Él se aseguró de hacer suficientes promesas reaccionarias para satisfacer al núcleo de los bloques votantes del partido Republicano, dando suficientes garantías a los propietarios del capital (el mercado de valores subió después de su elección). Su atractivo autoritario atraviesa las divisiones de clase. La inquietud desenfrenada y la preocupación por la globalización no están limitadas a la clase trabajadora. La afluencia de migrantes ( que es el resultado de la pobreza y la desintegración creadas por el capital), el terrorismo (que es parte de las guerras que genera el Capitalismo), el aumento del caos y la desesperación generadas por el sistema en crisis, crean miedos que son avivados y utilizados por políticos como Trump. En tiempos de gran confusión la capacidad de decisión se vuelve atractiva para muchos. Líderes muy decididos ascienden a la cima, porque su convicción es tan fuerte que inspira confianza. Pero como lo señala el escritor Kurt Vonnegut, esos líderes decididos, ” a diferencia de la gente normal, nunca tienen dudas, por la simple razón de que no les importa que pasa después.” Esto explica el éxito de chiflados como Trump, Erdogan, Duterte, Orban, etc. Por supuesto, a Trump le importa lo que pasará después. A él le importa lo que le va a pasar después a él, pero no lo que nos va a pasar a tí y a mí. Sigue leyendo