Boletín La Oveja Negra #53

-Licitaciones represivas y precariedad laboral. Reflexiones sobre la actualidad laboral y de lucha en Argentina. – Terrorista es el Estado. –Palabras de lucha. Difundimos y actualizamos distintas situaciones atravesadas en las cárceles del Estado argentino: Facundo Jones Huala, Diego Parodi, Cárcel de mujeres de Ezeiza

PDF: “La Oveja Negra #53

¡De Gaza a Irán y al resto del mundo… abajo los explotadores!

BOLETÍN: Guerra de Clases #6

La historia de todas las sociedades que han existido hasta nuestros días es la historia de las luchas de clases.[1]

Desde la supresión y cooptación del último intento revolucionario global en los años 60 y 70 del siglo pasado, el dominio ideológico de la burguesía es casi total en la mayor parte del mundo: el nivel de la actividad organizada de clase es muy bajo y su expresión diaria se limita a actos de subversión individual o, en el mejor de los casos, huelgas y disturbios locales. En este texto queremos poner de relieve los acontecimientos que han sacudido a Irán en las últimas semanas, acontecimientos que van mucho más allá, del contexto de una región que constantemente y durante mucho tiempo ha estado a la vanguardia de la lucha de clases mundial, a pesar (y en contra) de la enorme concentración de capacidad asesina capitalista que se ha desatado allí. ¡Queremos subrayar la naturaleza de clase de estas luchas y la importancia de las rupturas con el orden capitalista que expresan nuestros camaradas en Irán!

Mientras que el gran conflicto imperialista, que las superpotencias globales y regionales libran desde hace varios años en Irak y Siria[2] a través de sus representantes locales, al mismo tiempo están entrando en un estado de limbo temporal, mientras las facciones burguesas, los ejércitos y las milicias que sirven a sus intereses también se están lamiendo las heridas, armándose y preparándose para la próxima ronda de carnicería, de carne de cañón del proletariado… y sus políticos y medios de comunicación están ocupados reinterpretándola como una imagen de victoria, para vendérsela a “sus ciudadanos”, reforzando y amarrando las correas que atan a nuestra clase al espectáculo democrático… el proletariado en la región está empezando a levantar la cabeza de nuevo.

En diciembre, miles de proletarios furiosos salieron a las calles en todo el Kurdistán iraquí y se enfrentaron con policías y unidades de Peshmerga. En la provincia de Sulaymaniyah los manifestantes se quemaron hasta los cimientos de la sede Peshmerga, así como la de los principales partidos políticos (los del lado del gobierno y la oposición).[3] Las oficinas de los partidos oficiales fueron quemadas también en el pueblo de Koye en la provincia de Erbil. Las razones inmediatas de su rabia fueron el terrible estado de los servicios básicos, el suministro interrumpido o inadecuado de agua potable y electricidad y varios meses de salarios no pagados, especialmente en el sector público. Durante los disturbios, al menos cinco de los manifestantes fueron asesinados por las fuerzas represivas del Estado y cientos resultaron heridos o detenidos.[4]

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Califato & barbarie… ¿La lucha final? (texto completo)

Como hacemos regularmente con textos de los cuales no necesariamente reivindicamos la totalidad de los contenidos, ni obligatoriamente la dinámica militante o el cuerpo programático de sus autores (ya sean colectivos o individuos), reproducimos en nuestro blog el nuevo artículo de Tristán Leoni sobre el Estado islámico y el conflicto sirio-iraquí.

Creemos que este artículo, a pesar de su forma un tanto “académica” y su estilo “objetivista” (con múltiples referencias periodísticas que se supone le dan un barniz de “seriedad”), compila y sintetiza toda una serie de información y lecturas importantes, y también es de gran relevancia para muchas discusiones militantes a nivel internacional sobre las evoluciones de estos últimos años del frente político-militar de la “guerra civil en Siria” y la muy mediática “guerra contra el terror” y “contra el Estado Islámico” en particular. (TRIDNIVALKA)

DESCARGA: Texto completo en PDF

Publicado en: https://www.autistici.org/tridnivalka/

Fuente en francés: https://ddt21.noblogs.org/

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Poco a poco, voy haciendo una lista del alfabeto de ruinas…
Todo esto significa algo.
No puede carecer de sentido.
La guerra no habla.

David B., La lectura de las ruinas, 2001

¿Podemos leer las ruinas tal como las líneas de la mano? La capital política del Estado Islámico (EI) cayó el 17 de octubre de 2017, epílogo anunciado de una batalla que comenzó cuatro meses antes. Sin embargo, por una buena razón, no vimos a multitudes alegres en las calles para dar la bienvenida a los liberadores. Durante este período, la población pasó de 300 mil habitantes (incluyendo un tercio de refugiados) a casi cero. En el campo del “Bien” siendo precisos, según se informa, sólo entre uno y dos mil civiles han muerto bajo los bombardeos; los demás han huido de los combates y ahora intentan sobrevivir en las carreteras o en los campos de refugiados.

La captura de Raqqa fue altamente simbólica ya que la ciudad, en manos del EI desde junio de 2013, había sido su capital política (aunque su administración se hubiera transferido varios meses antes a Mayadine, 175 km aguas abajo del Éufrates). Un mes más tarde, en Abu Kamal, una batalla de importancia estratégica (a la que volveremos después) marcó verdaderamente el final del Califato como entidad territorial proto-estatal.

El colapso del EI parece cerrar un paréntesis, el de la confrontación entre el mal y el resto del mundo; a partir de ahora, la actualidad siria será parecida a la del conflicto inicial, esa guerra civil que terminó y siguió a la contestación social de 2011.[1] A pesar de los años de un proceso de libanización en el que se enfrentaron cientos de milicias y grupos armados más o menos apoyados por potencias extranjeras, el conflicto está llegando a su fin.

Los proletarios no tenían otras opciones que quitarse del camino, emigrar o elegir algún campo (entre ellas la profesión de soldado, la única en tensión en la región, con la ventaja de proporcionar un salario y comida). Ahora, sin embargo, con la “normalización” acercándose, se está preparando una explotación más racional y clásica de toda esa mano de obra docilizada por las lluvias de bombas y ruinas.

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