Informe de una reunión organizada por compañeros internacionalistas originarios del Kurdistán

(Extraído de: Libcom)

Informe de una reunión organizada por compañeros internacionalistas originarios del Kurdistán

   -Dicha reunión la realizamos en Francia, en mayo 2016, en base de una convocación hecha por nosotros, internacionalistas kurdos (de cuatro “países”), y participaron, en la misma, compañeros procedentes de: Francia, Alemania, Italia, Argentina, México. La reunión fue principalmente hecha en kurdo, y secundariamente en persa y árabe. Ello, adicionado a nuestras propias debilidades, hizo que recién ahora, setiembre 2016, podamos contar con versiones de este documento (o borradores) en idiomas europeos (inglés, francés y español), aunque desde el principio, algunos compañeros divulgaron extractos e hicieron versiones parciales. Asimismo, llamamos a ayudarnos para mejorar este documento y hacerlo conocer en otras lenguas internacionales. Pedimos indulgencia y comprensión por las repeticiones y errores de redacción que tienen todas esas versiones. No somos, ni tenemos traductores profesionales-.

Somos un grupo de compañeros, originarios de diferentes partes del “Kurdistán, que nos definimos como internacionalistas. La mayoría de nosotros fuimos perseguidos como desertores y/o subversivos, muchos hemos estado presos. Todos nosotros, salvo dos, que vinieron directamente desde el Kurdistán para la presente reunión, vivimos exilados en Europa. Nos hemos conocido en lucha contra el capital y hoy somos un puñado de internacionalistas que seguimos luchando. A contra corriente, denunciamos, por todas las vías posibles la imagen espectacular y mentirosa, que se ha construido internacionalmente sobre “la revolución en Rojava” y que en los hechos perjudica la verdadera lucha autónoma del proletariado en aquella región y en el mundo.

Frente a la enorme publicidad internacional que se hace por todas partes de la autollamada “revolución de Rojava”, lo primero que queremos propagar internacionalmente es que esto contrasta totalmente con lo que se hizo en el pasado frente a las verdaderas luchas contra el capitalismo en la región. Mientras antes, cada vez que hubo una lucha autónoma e importante de nuestra clase en occidente, se ocultó sistemáticamente todo lo que pasaba y no se nos dio ninguna posibilidad de hacer conocer, en el mundo, la lucha que se estaba desarrollando en la región del Kurdistán, ahora todo es publicidad. Ello no es casualidad, antes se ocultaba la lucha porque era revolucionaria y proletaria, porque contradecía a lo que decía el capitalismo internacional sobre lo que pasaba en esa región. De esa manera se evitaba el contagio internacional y se podía aislar esa lucha y liquidarla. Ahora se hace publicidad porque se impone así un programa reformista, burgués e imperialista, haciéndonos creer que se hace la propaganda de la “lucha revolucionaria”. Ambas cosas sirven para aislar la verdadera lucha revolucionaria y liquidar la autonomía proletaria.

El contraste con lo que hoy sucede en Rojava en donde llueven los apoyos internacionales al frentismo y populismo de la “revolución”, en el pasado los niveles de autonomía del proletariado revolucionario fueron mucho importantes.

Presentamos a continuación algunos elementos del pasado en donde sí hubo lucha revolucionaria mientras que en el Occidente, cómplice de los poderes locales, se ocultaba sistemáticamente:

* En occidente, siempre se escondió (o disminuyó su importancia) la verdadera insurrección revolucionaria en Irán, que destituyó al Shah (1978/79), y luego eliminó varias tentativas de recambio, que intentaba imponer las potencias imperialistas occidentales. En ese momento, el proletariado de la región enfrentaba claramente a la burguesía iraní y simultáneamente luchaba tanto contra el imperialismo yanqui-europeo como contra el ruso. Por supuesto que no hubo ningún apoyo, ni información sobre lo que pasaba: todo se ahogaba en “la lucha por la democracia” típica de la cultura dominante y del control imperial de la información.

* También se ocultó el derrotismo revolucionario durante la guerra imperialista Irán e Irak, adonde la fraternización en los frentes contra la guerra y la deserción generalizada enfrentaba y cuestionaba, al mismo tiempo, a todas las potencias militares que actuaban en la región. Recordemos que los peores bombardeos del Estado de Saddam Hussein no fueron contra Irán, ni contra USA, sino contra sus propias tropas, es decir contra el proletariado de toda la región. Se perseguía a decenas de miles de desertores organizados de diferentes países, lo que siempre se escondió en occidente. Lo que más preocupaba al Estado mundial del capital era, justamente, que el proletariado de todos los países desertaba los frentes, abolía las fronteras y se unificaba contra la guerra imperialista en la región.

* Lo mismo pasó con la insurrección proletaria en Irak en 1991 (tanto en el Sur como en el Norte), que se generalizó a todo el país destruyendo a los cuerpos represivos de Saddam Hussein en medio país., a pesar del apoyo del imperialismo a los mismos. Fue el aislamiento internacional de esta lucha proletaria lo que permitió que las potencias imperialistas, coaligadas por planes de las Naciones Unidas y utilizando tipo de armas de destrucción masiva, lograron liquidar esa lucha. Todas las misiones de Naciones Unidas son evidentemente represivas y cuando dan algo de comida, exigen la entrega de las armas y la aceptación de la disciplina nacional/imperialista de los campos de concentración de refugiados.

Queremos hacer conocer en occidente que, en todos esos casos, los movimientos revolucionarios del proletariado ponían abiertamente en cuestión la propiedad privada de los medios de producción, proclamaban la necesidad de abolir el sistema de trabajo asalariado y enfrentaron al Estado, a la represión, a la impunidad. En esos casos, hubo juicios hechos por la propia población a los torturadores en las calles y se fusiló a milicos que, durante décadas, habían organizado/dirigido la tortura y la masacre de seres humanos. Las organizaciones proletarias que dirigían las insurrecciones y la lucha contra las guerras, le pasaban por arriba a las consignas limitadas y reformistas de la izquierda burguesa y de los nacionalistas Kurdos, y proclamaban la necesidad de la revolución comunista y la abolición de todos los Estados… Durante todo ese proceso, la contraposición entre nacionalismo e internacionalismo proletario fue la clave de la contraposición de clases. En todo el Kurdistán, las fuerzas nacionalistas kurdas fueron aliadas de las fuerzas imperialistas contra la rebelión proletaria. La consolidación del orden se hizo siempre con más guerras, más masacres y con el poder de las diversas fuerzas religiosas o nacionalistas kurdas.

Aquellas luchas fueron desconocidas y/o denigradas como movimientos sin sentido, provocadas por la desesperación, o simplemente descalificadas como “revueltas por el hambre”. En todas ellas en Occidente se miraba para el otro lado y solo se hablaba de las mismas como “gente que se peleaba entre ellos para repartirse la ayuda internacional”. Se cuentan, con los dedos de las manos, las organizaciones internacionales en América y Europa que se solidarizaron con nuestra lucha. Hubo un verdadero blocaje de los materiales clasistas y revolucionarios que provenían de la región: había que mantener la idea occidental y judeocristiana de que es solo en occidente en donde puede asomar cabeza un proletariado clasista y revolucionario.

En aquel entonces, el proletariado en Irán, en Irak, en todo el Kurdistán… cuestionaba no solo la dictadura capitalista en su región, sino que se había hecho fuerte cuestionando la guerra, el capital, la propiedad privada, el nacionalismo… impuesto por las fuerzas imperiales occidentales y el modelo mismo del capitalismo triunfante en occidente. En cambio, ahora que proliferan por todas partes los delegados feministas y libertarios que patrocinan la “revolución en Rojava,” ni se habla de la lucha contra la propiedad privada, y las mismas potencias imperialistas que siempre nos reprimieron se muestran complacientes (con tanta propaganda “revolucionaria”).

Por eso, hemos elaborado estos puntos para dar a conocer algunos hechos indiscutibles:

* Nunca antes se había hablado tanto de una “REVOLUCIÓN” en la región, y nunca antes se había enterrado más la “revolución” del proletariado, la verdadera, la que ataca la propiedad privada y destruye el capital.

* La “revolución de Rojava” toma como modelo la “España de la guerra civil”; pero no la lucha revolucionaria del proletariado en esos años, en dicho país, sino que, por el contrario, adopta como programa el de la República española. Debemos recordar que en España la República fue todo lo contrario que “la revolución”, que en realidad fue el encuadre contrarrevolucionario del proletariado y que fue el mayor freno a su lucha: la República siempre reprimió las luchas del proletariado. También entonces se aliaron los lenino-estalinistas del mundo con algunas franjas “libertarias” y “feministas” que se integraron al populismo, abandonando toda referencia clasista. También en esos años, lo que hicieron tales alianzas fue actuar como frente contra la revolución, canalizando la resistencia del proletariado hacia la guerra imperialista. Lo que hizo la burguesía republicana y leninista fue castrar aquella lucha proletaria, para llevar masivamente a los obreros como corderitos al matadero de la guerra imperialista por intereses burgueses. En vez de lucha contra la explotación, carne de cañón.

* En vez de lucha internacionalista estrechez nacional. Mientras los movimientos históricos en Irán e Irak (¡particularmente en la región kurda!) se proclamaban internacionalistas y luchaban por la revolución mundial, la línea dominante en Rojava hoy proclama el “socialismo” en una “sola región” (o en cada región confederadas), guiñándole el ojo al nacionalismo y el estalinismo (“socialismo en un solo país”) que son los componentes claves de los partidos en el poder del Estado en Rojava.

* En vez de atacar la propiedad privada de los medios de producción, se utilizan todas las reivindicaciones clásicas de la burguesía y su democracia: antiimperialismo, feminismo, ecologismo, igualitarismo…; es decir la ideología dominante occidental, la misma que está a la moda en todo el mundo.

* En todas partes, y gracias a la propaganda internacional, el feminismo se ha abanderado con el apoyo al feminismo en Rojava y en particular al militarismo del YPJ que se ha constituido en parte del Estado. Queremos dejar claro que ese feminismo no tiene nada en común con la lucha de la mujer y el hombre proletarios, contra el capital. Se trata por el contrario del feminismo policlasista, militarista e imperialista que siempre enarboló el estalinismo, el que sirvió a los Estados para movilizar las tropas y que busca movilizar nacionalmente a la mujer. Se trata del mismo feminismo que tantos servicios presta en el Ejército de Estados Unidos, en donde el reclutamiento de las mujeres fue impulsado por las organizaciones feministas, gracias al cual tenemos mujeres generales, mujeres torturadoras.

-Hacemos referencia concretamente al colaboracionismo del feminismo con los ejércitos, o mejor dicho a la manipulación Estatal conocida como “guerra de sexos” para impulsar la “igualdad” de derechos, llevando a millones de mujeres a ser parte de las fuerzas armadas. Por ejemplo, el déficit histórico que tuvo el ejército USA luego de Vietnam (de más de un millón de reclutas, con respecto a sus necesidades) fue colmando, por el ejército, integrando masivamente a mujeres, negros y latinos a partir de la época de Clinton. La masividad de ese reclutamiento fue posible gracias a la utilización de la política de igualdad de derechos democráticos y a la cooptación de las organizaciones antirracistas, feministas, “hispanas” que funcionaron como agencias de publicidad del reclutamiento… El caso particular del feminismo poli-clasista fue emblemático (así como el supuesto antirracismo): salvo excepciones, las organizaciones feministas de USA participaron en el proceso estatista e imperialista. Dichas organizaciones estaban tan vendidas que ni denunciaban las violaciones que sus colegas hacían de las mujeres de tropa. ¡Durante décadas, el feminismo imperial les aconsejó callarse la boca!-

* En vez de lucha contra el dinero, contra la mercancía, contra el trabajo…, se prohíbe todo cuestionamiento de la propiedad privada.

* En esa “revolución” tal como la encuadran los partidos dominantes en Rojava, no hay una lucha contra el Estado, sino defensa de un Estado alternativo (confederal) o paralelo que desarrolla el capitalismo. ¡Que dicho Estado se ponga el cartel de confederal, no cambia nada a la cuestión!

* Aunque jueguen con la terminología, surfeando sobre la “lucha heroica del proletariado y/o del pueblo” en la región (¡la población no tuvo más remedio que pelear contra la guerra y esa resistencia fue ejemplar!), han reorganizado el Estado burgués mismo y lo presentan como si no fuese un Estado. ¡Qué nos expliquen la diferencia práctica! En cuanto a los “anarquistas” preferimos recordarles que otros libertarios, todavía más celebres, como Souchy, ya nos presentaron la misma mentira histórica: ¡Según tales “anarquistas” Israel sería en realidad un NO Estado y hasta la superación de todo Estado! ¡Y podemos ver hoy lo que es!

* La situación que vive el proletariado es una situación de sobrevivencia y emergencia total, similar a la que vivimos en el pasado en Irán e Irak, pero, mientras en aquellas luchas históricas el clasismo proletariado dominaba, en Rojava se ha impuesto una alternativa claramente burguesa.

* La situación del proletariado es terrible, se supone que ganó pero se le exige muchísimos sacrificios. Se trata de imponer un sistema brutal de austeridad. En nombre de la revolución, lo hacen trabajar más y le piden contribuciones “voluntarias”. Es para eso que sirve el modelo de los países estalinistas.

* La propiedad privada es la clave de todo el sistema. Hablar de “revolución” sirve solo para aumentar la tasa de explotación, al mismo tiempo que se reprime, más que nunca, todo cuestionamiento de la propiedad privada (y cualquier movimiento reivindicativo o huelguístico) en nombre de esa supuesta “revolución”.

*El ejército es entrenado por oficiales rusos y cada vez más por estadounidenses y europeos, lo que conduce irremediablemente a alinear al Estado confederal en las contradicciones geo imperialistas mundiales.

* El Estado USA considera, sin dudas, esa “revolución” como una buena carta de contención en la región, y cada vez las relaciones entre el Pentágono y la “Revolución” son mejores. En el momento en que nos reunimos las potencias imperiales tienen un organismo permanente y muchos organismos de diplomacia paralela. Todo se dirige hacia la formalización de una o varias embajadas occidentales.

* En Rojava, el partido dominante es el PYD, un partido que es realmente un hermano menor del PKK, partido estalinista de Kurdistán turco. Ese partido, y su ideología, ha hecho posible la reconstitución del Estado, con todas las letras de la palabra, aunque para ello utilice un discurso libertario.

Quote:

En cuanto al PKK, queremos destacar que el hecho de que su líder histórico, Oçalan, preso en Turquía, se haya hecho amigo de las ideas “libertarias” de Bookchin, no cambia en nada el carácter reaccionario de ese partido, sino simplemente indica que la crisis del estalinismo es tan grande que está obligado a presentar una jeta cada vez más liberal en todas partes…; pero como aquello de “por más que la mona se viste de seda…”! El PKK estalinista “ por más que se vista de libertario… se queda estalinista: lo central del estalinismo no es la forma de Estado (más o menos libertario, más o menos federal o confederal) sino el sistema de trabajo forzado “voluntario”, los campos de concentración, el desarrollo forzado del trabajo… Esto ha sido denunciado por militantes internacionalistas kurdos, provenientes de Turquía, que conocen, mucho mejor el PKK.

*Desde el punto de vista interimperialista, ello ha agravado los problemas para la población de Rojava, atacada por la intrincada maraña interimperialista. Por un lado, porque la importancia del PKK en Rojava ha sido muy mal vista por el Estado Turco, para quien ese partido es considerado como los peores terroristas (más allá de que eso lleve a un deterioro inevitable de las relaciones entre USA y Turquía), y por otro lado, porque la ideología burguesa y estalinista se concreta en la práctica de imponer trabajar más por menos salario a toda la población como siempre hizo el estalinismo.

* El Estado en Rojava y las fuerzas armadas, están organizados en forma tan verticalista, como en la Rusia de Stalin, pero con una careta libertaria, que es la copia exacta de la ideología que ha desarrollado el propio PKK en Turquía.

* Imitando a todas las “revoluciones” burguesas, proclaman la libertad de cultos, pero en los hechos los aparatos de control social son cómplices de todas las religiones y separaciones étnico-religiosas y cumplen un nefasto rol divisionista, opresivo moralista, represivo.

*En concreto, las estructuras militares y políticas estalinistas y feministas promocionan simultáneamente el nacionalismo kurdo, en base a himnos y banderas en las poblaciones, barrios, escuelas… apareciendo, ante la mayoría de la población, como un etnia dominante minoritaria y opresiva, que resulta terriblemente destructiva de la unidad de intereses del proletariado.

* Volviendo a lo más global de la supuesta revolución de Rojava, nos parece importante decir que constituyen una alternativa a la moda, que le viene muy bien al capitalismo e imperialismo mundial: son la única “revolución” en la historia que se luce como triunfante, libertaria, alternativa, feminista, ecológica…, sin deber pasar por la lucha de clases y la consecuente destrucción violenta de los opresores, del dinero y en general de las relaciones sociales capitalistas…

* Justamente por esto constituyen una carta de esperanza de toda la sociedad burguesa mundial y de todos los Estados imperiales.

Internacionalistas del Kurdistán
Paris, Francia, mayo 2016.

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